
Noddy vuelve a casa con su pegamento mágico y en un plis plas pega toda la loza, sin dejar rastro alguno de la rotura. Llama entonces a Mr. Crock, que se presenta (todavía borracho) con el bobby Mr. Plod. Todos comprueban la mágica reparación y Mr. Crock se da por satisfecho. Todos felices. ¿Todos? Bueno, el guardia Mr. Plod, más vago que la chaqueta de un idem, ha aprovechado la ocasión para arellanarse en el sillón de Noddy y se ha quedado pegado... Ya advirtió el mago Sticky que era un pegamento MUY pegajoso... Y eso es to, eso es to, eso es tooodo, amigos...
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